dijous, 25 de novembre de 2010

DEFINICIÓN DE NOCHE DIFÍCIL


Si chatas.

Una noche difícil no es aquella en la que tomas unas copas de más. No es aquella en la que tratas de emular a Sebastian Vettel al volante de tu coche. No es aquella en la que intentas hablar de manera inteligible ante el guardia que te ha hecho el test de alcoholemia, que ha resultado positivo (el test), y sobre el cual (el guardia) has regurgitado toda tu cena.
Y tratas en vano, como decía, de comunicarte sin farfullar demasiado, para justificar que posiblemente, tu estado se deba a que hayas sido víctima del mismo ganadero que sobrealimentó a la vaca que os dio de comer a ti y a Alberto Contador.

No, esa no es una noche difícil.

Una noche difícil no es aquella en la que tratas de explicar a tu mujer, que la banda de albano-kosovares que te ha desnudado y te ha esposado al cabezal de la cama, son peligrosísimos, y que cuando llevan mucho rato encerrados en el baño imitando una voz femenina y bromeando con frases del tipo "¿quien se va a comer este pastelito?" o "¿estás seguro que la guarra de tu mujer no llega hasta mañana?", es que están hablando en clave y que el significado de la frase es "no vamos a esperar más, vamos a salir y si alguien nos ve y nos puede reconocer habremos de matar, así que dile a tu mujer que salga de casa, vaya a hacer un cafelito para hacer tiempo al bar de abajo,(...) no sin antes recordarte dónde guarda los condones de sabores, que a mi no me quedan y yo cobro por horas".

No, esa no es una noche difícil.

Una noche difícil es aquella en la intentas hacer un programa de radio musical, más concretamente de blues, y tienes como equipo para llevarlo a cabo a un hombre obsesionado con el yoga y su aplicación a las artes amatorias, a su becario, que trata de zafarse del asedio al que le somete el jefe de seguridad del local donde se lleva a cabo el citado programa radiofónico, y a dos personajes, hermanos para más señas, que presentan un claro cuadro de enajenación mental, y que tanto se presentan como comerciales de productos de dudosa calidad y utilidad, como se presentan en calidad de representantes artísticos de cantantes tarados o sencillamente carentes de cualquier sentido del ritmo y de la decencia.

Dicho esto, cabe destacar la perseverancia del Director del establecimiento.
La paciencia, la exquisitez en el trato para con los anteriormente citados personajes, la claridad y el control del desarrollo del programa en su contenido y temporalización, y por encima de todo, el temple y el sosiego con el que afronta noches difíciles como la del pasado domingo.
Sólo así se explica que Hotel Blues siga ofreciendo el mejor setlist que se pueda escuchar actualmente en la radio de nuestro país.
Si a eso le sumamos que el Director se cruzó el pasado martes, a eso de las 18 horas, en la calle Hurtado esquina Craywinckel, con un grande como Luís del Olmo, (que gran momento! pasado y presente/futuro de la historia de la radio en el mismo metro cuadrado), ya podemos decirlo, Hotel Blues presenta oficialmente su candidatura a los Premios Ondas de este 2010.

...¿que ya se han concedido?. Pues se impugnan y ya está.
O mejor pensado, se envía a los hermanos Subirana a la Cadena SER y se amenaza con no irlos a buscar hasta que se modifiquen los premios de este año.
El Director ya tiene el espacio reservado para el preciado galardón y es mejor no desilusionarle, que se pone muy ...triste.

"Alguien voló sobre el nido del cuco" es "Buscando a Nemo" al lado del hall del Hotel Blues actualmente.

"Perdó, pero algú ho havia de dir..."


Igor.